Está tan cerca que la ansiedad puede jugarnos una mala pasada. El ticket a la ronda final, la primera que se conseguiría en la cancha (en 1999 jugamos por ser sede) está a un pasito. Si esta noche Argentina repite el triunfo de anoche ante Francia o, al menos, lleva el partido al tie-break, la muchachada de Javier Weber habrá completado algo impensada hace menos de tres meses, cuando empezaron los entrenamientos formales. Ayer, la Selección clavó un 3-1 (28-26, 25-21, 21-25 y 25-18) en el Aldo Cantoni sanjuanino para quedar transitoriamente como puntero del grupo B y tener el Final Six en Belgrado a un grito.
Argentina salió al estadio cuyano jugando de manera muy agresiva, con defensa y contra. Así se fue al tiempo técnico 8-4 arriba. Pero con una ráfaga de aciertos franceses, la cosa se dio vuelta 14-12. En una cancha que le sienta de maravillas, el local Rodrigo Quiroga tomó responsabilidades, y emparejó el trámite. Zafamos un set-ball con un bloqueo de Gaby Arroyo y un saque suyo que volvió, sirvió para que Rodri consiguiera la segunda bola para el chico. Otro balazo del central desde el servicio complicó el armado francés, la pelota pudo defenderse y Il Capitano Quiroga (impecable, con cinco contras en el set) cerró con otro sablazo.
El gran trabajo del cuerpo médico liderado por Gabriel Solari permitió que Luciano de Cecco se olvidara de su lesión en el recto de la pierna derecha y jugara un partido para un cuadrito. Cachete armó como los dioses y rindió a pleno en defensa, a la par de un clásico en ese ítem: el Ruso Meana. Cuando el juego se ponía caliente en el segundo, creció el bloqueo nacional y a puro gorro (seis en el parcial) se sacó una ventaja vital que garantizaba un punto en la tabla.
Los galos no se rindieron. De la mano del efectivo Antonin Rouzie (20 puntos en el match) y cambiando los ritmos en el saque, lograron escaparse 16-12. El ingreso de Facu Conde trajo frescura en el ataque, pero el punta Geiler defendió pelotas clave y Francia achicó la luz.
El esfuerzo (mental más que el físico) les pasó factura a los europeos. Encima Facu Conte estaba encendido (metió diez tantos en menos de dos sets jugados), así que no sorprendió que Argentina se pusiera al comando. El DT Blain movió el banco, pero no hubo respuestas. Jugando pelota por pelota, de la mano de Quiroga (goleador argento, con 15), Argentina supo cómo abrocharlo.
Fuente: Ole
Falta el último grito
Publicado por
VOLEY CELESTE
viernes, 17 de julio de 2009
Etiquetas: Actualidad
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